Cuando tu primer agente ya rinde y está medido, el siguiente paso no es tocarlo más — es replicarlo en más canales. Cada canal es un agente que trabaja un pedazo del funnel, y todos se pasan los leads entre sí: como empleados de un equipo hablándose. Todo se arma y se opera hablándole a Claude.
Capta el inbound caliente que llega por contenido, comentarios y ads, y conversa + califica en el DM.
— el grueso del inbound
Convertir la atención del contenido en agendas y ventas.
Recontacta la base dormida y atiende a quien pide seguir por WhatsApp, con cercanía 1-a-1.
— base + recontacto
Revivir leads que se enfriaron y cerrar conversaciones.
Atiende Messenger, comentarios y ads de Facebook, y rutea al mismo flujo de calificación.
— tráfico de Meta
Sumar la demanda de Facebook al embudo, fuera de Instagram.
Responde DMs y comentarios de TikTok y lleva al lead al flujo de conversación.
— alcance orgánico
Capturar la demanda del canal de mayor alcance orgánico.
Recibe al lead, lo califica y le agenda la llamada.
Llenar la agenda con leads calificados.
Toma al lead calificado y cierra la venta (o asiste el cierre del closer humano).
Convertir agendas en ventas.
Recuerda, confirma y calienta al lead antes de la llamada.
Bajar el no-show y que la call llegue caliente.
Responde dudas, onboarding y soporte post-venta de los clientes.
Retención y satisfacción — liberando al equipo humano.
Cuantas más piezas tuyas operan en el negocio del cliente, más difícil es que se vaya. Dejás de ser un agente: sos su sistema.
Estás presente en todo el funnel — captación, recontacto, sitio y base. El cliente apoya su comercial en vos.
Más superficie = más conversaciones = más agendas y ventas. Y abre la puerta a cobrar por cada agente nuevo.
El lead que entró por IG y no cerró lo retoma WhatsApp; el que dejó su mail lo sigue Email. Como empleados de un equipo pasándose el trabajo — no piezas sueltas.